El Gamba Osaka, club que en 2008 había salido campeón de la AFC Champions League, descendió por primera vez en su historia profesional a la Segunda División del fútbol japonés en diciembre de 2012, luego de perder 1-0 ante el Jubilo Iwata. A pesar del trágico suceso, esto dio inicio a una de las grandes etapas de la historia de este equipo.
El entrenador japonés Akira Nishino dejaría el Gamba Osaka a finales de 2011. Dando fin a una etapa que duró nueve años en los que ganó varios títulos, entre ellos la J1 League, la AFC Champions League y, en dos oportunidades, la Copa del Emperador. En su ultima temporada, el director técnico nacido en Saitama dejó en la tercera posición al Gamba, clasificándolo a la fase de grupos del torneo de clubes más importante de Asia.
Luego de la partida de Nishino, el equipo de la Ciudad de Suita contrató al brasileño José Carlos Serrão. El entrenador latinoamericano fue despedido después de perder sus primeros cinco partidos. Fue reemplazado por Masanobu Matsunami, quien durante su etapa como jugador disputó más de 200 partidos con el Gamba.
En ese año, el Gamba Osaka quedaría eliminado en la fase de grupos de la AFC Champions League luego de conseguir una victoria en seis partidos disputados y, tras un mal arranque en el torneo local, debía luchar por no descender. Al final de la temporada, a pesar de tener el mejor ataque del campeonato con 67 goles, bajó a la J2 League tras terminar en el anteúltimo puesto con 38 puntos. Aun así, llegó a la final de la Copa del Emperador, que terminó perdiendo por la mínima ante el Kashiwa Reysol.
Para afrontar la Segunda División de Japón, el equipo de la Prefectura de Osaka contrató como nuevo entrenador a Kenta Hasegawa, quien venía de dirigir durante cinco años al Shimizu S-Pulse, al que logró llevarlo a la final de la J. League Cup y de la Copa del Emperador. A pesar del descenso, el Gamba sostuvo gran parte del plantel anterior. Además, en la mitad de la temporada, recuperó a Takashi Usami, quien había estado a préstamo durante dos temporadas en Alemania, primero en el Bayern Munich y luego en el Hoffenheim.
En aquella temporada, el Gamba Osaka regresó al lugar que pertenecía, la Primera División del futbol nipón, luego de consagrarse campeón de la J2 League. Mantuvo la gran ofensiva heredara del año anterior, convirtiéndose en el equipo con más goles del torneo al anotar en 99 oportunidades. Además, mejoró en la defensa y le convirtieron en 46 ocasiones. Takashi Usami y el brasileño Leandro Montera da Silva fueron los máximos goleadores del equipo con 20 y 13 anotaciones respectivamente en la temporada.
En 2014, el equipo de la Ciudad de Suita fichó a varios futbolistas para hacer frente a la vuelta a la Primera División. Las adquisiciones más importantes fueron el arquero Masaaki Higashiguchi, el lateral Kōki Yonekura y los delanteros brasileños Lins y Patric. Mientras que el Cerezo Osaka, su clásico rival, contrató a Diego Forlán, el balón de oro del Mundial de Sudáfrica 2010 y uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol uruguayo.
Sin embargo, el principio de la temporada no fue bueno. Perdió siete, empató tres y ganó solo dos de los primeros 11 partidos. Incluso durante algunas fechas se encontró en zona de descenso, al ubicarse en la decimosexta posición. A pesar de este inicio, el equipo dirigido por Kenta Hasegawa se recuperó y se consagró campeón del torneo local en la última fecha, luego de 17 triunfos en las últimas 23 jornadas. Además, ganó la J. League Cup tras derrotar 3-2 al Sanfrecce Hiroshima en Saitama, gracias a un doblete de Patric y una anotación de Kotaro Omori. Mientras el Gamba festejaba su título, el Cerezo, que contaba con Forlán en el plantel, descendió a la Segunda División.
Luego de finalizar la J1 League y la Copa de la Liga, quedaba un torneo por disputar: la Copa del Emperador, el más antiguo de Japón, que se disputa desde 1921. Tras eliminar al Zweigen Kanazawa, al Tokushima Vortis, al Sanfrecce Hiroshima, al Omiya Ardija y al Shimizu S-Pulse, el Gamba Osaka accedió a la final. El partido definitorio se disputó el 13 de diciembre de 2014 en Yokohama. Allí, el equipo de la Ciudad de Suita se consagró campeón tras derrotar 3-1 al Montedio Yamagata, con los goles de Takashi Usami, en dos oportunidades, y Patric, y se convirtió en el segundo equipo nipón en conseguir el triplete doméstico, logro que ya había obtenido el Kashima Antlers en el 2000.
Al siguiente año, el Gamba Osaka se consagró campeón de la Supercopa de Japón y de la Copa del Emperador, luego de derrotar al Urawa Red Diamonds en ambas oportunidades. Además, terminó en el segundo puesto de la J. League, la Suruga Bank y la J. League Cup, luego de perder ante el Sanfrecce Hiroshima, River Plate y Kashima Antlers respectivamente.
La relación entre Kenta Hasegawa y Gamba Osaka finalizó a finales de 2017, cuando el entrenador nacido en Shizuoka renunció al cargo de director técnico del conjunto de la Ciudad de Suita. Así, se dio por terminado un ciclo que duró cinco años, en el que se ganaron cinco títulos y un ascenso a la Primera División.